Hace no mucho tiempo inició uno de los mayores cambios en la historia de las relaciones interpersonales en el mundo gay,
Desde mi perspectiva, para desarrollarte con la menor cantidad de rasguños, en el ambiente gay, debes tener claras ciertas cosas: primero, todos funcionamos diferente, en el mundo de la sociedad gay hay muchas clasificaciones, y nada tiene una jurisprudencia. Y menciono sociedad gay, porque a pesar de que muchos lo ignoran, existe y aunque oculta esta perfectamente organizada.
Yo, era discreto, siempre admiré la moda y debo decir que siempre supe combinar mi ropa; repito, era discreto, pues tenía miedo de ser identificado tan rápido, prefería pensar en voz baja y observar; por supuesto no sabía codificar las miradas que me lanzaban en Lipstick, nunca ingenuo supe cuidarme... y durante un año aprendí casi en completa soledad los puntos más duros del amor, y los papeles que cada gay juega en la intrincada pirámide de Castas.
Los homosexuales en una época hablaban de respeto y cariño mutuo para crear una comunidad donde el juicio racial o social no existiera, donde se puede ser libre y ser como en realidad se es, sin embargo, ese mundo parece no existir más, el mundo donde me muevo es superficial; en donde me muevo todo gira alrededor de la pregunta ¿A quién conoces? es por eso que resulta difícil hacer amigos de verdad; el premio más brillante para un debutante con aspiraciones es estar en una esfera entre lo más selecto de la escena gay de la ciudad; de una creciente pseudo sociedad que día a día crea su propio organigrama; y que hoy parecería que está escribiendo sus propios mandamientos "¿qué hacer y qué no hacer?". Por supuesto la mayoría de ellos ignora todo esto y simplemente actúa por inercia.
Tras el nacimiento de Envy, inaugurado en junio del 2008 en Antonio Dovali, ser gay empezó a ser glamoroso, los gays salieron con mayor facilidad del closet pues ingresaban a una realidad virtual, a un mundo gay artificial, donde podían encontrarse a sus compañeros de la escuela o a sus primos, en fin, gente con la que fuera del ambiente ya había estrechado lazos previamente. Envy le brindó la oportunidad a muchísimos de vivir su heterosexualidad por el día y seguir siendo aquel Macho Alfa por las noches. Envy resultó ser la anti tesis de los antros gays pues era un lugar que al contrario de guardar anonimatos creó leyendas y personalidades con nombres y apellidos. No es un lugar para que la gente se sienta del todo libre o estéril a prejuicios, pues todo lo que haces puede ser usado en tu contra; cada viernes en Envy es como estar en un hot spot.
Envy fue creado para alejar a la Clase A de los gays Zona Rosa, lejos de un ghetto, lejos del arrabal y el tumultoso tráfico de Amberes. Envy tenía una idea inovadora en su rubro: La Cadena, una línea infranqueable que solo podrías pasar por tus contactos o por tu aspecto, jamás verías a nadie del Cabaretito o del Ansia, jamás, pues Envy tenía comisionado aceptar, a lo que para él significa lo más selecto. El lugar abrió y fue un suceso, semana tras semana toda la escalinata que llevaba a La Cadena se encontraba repleta de ansiosos asistentes, pero esta vez sus mocasines blancos y rayos en el pelo quedarían afuera, pues los príncipes y condes de Envylopolis jamás lo permitirían.
Debo decir que asistí a la inauguración y lo encontré fascinante, pues para mi ir a la Zona Rosa siempre fue un reto en todos los sentidos, llegué con unos cuantos amigos, los mismos con los que hoy casi no tengo contacto. Los días pasaron y no existía un viernes sin Envy, y con la costumbre y la cotidianidad el lugar cobró vida, tan fuerte que las leyendas empezaron a escribirse. Y esta vez solo mencionaré algunos grupos pintorescos que tengo perfectamente visualizados...Quince es la primera parte de otros posts que pondré sobre lo interesante que es la sociedad gay de la Ciudad de México.
Con el nacimiento de este lugar los "errepes" cobraron una importancia avasalladora en el mundo de los antros gay. Los Errepe: Dígase de la actividad mercantil practicada por un homosexual que promociona un lugar, antro o restaurante a invitados especiales. La mayoría de los que conozco estudia en universidades del poniente, algunos son guapos y menos son simpáticos, algunos son niños bien, aunque pueden ser un excelente disfraz para los escaladores sociales: pondré como ejemplo a uno de los más famosos P.R. del ambiente, no diré su nombre, pero si eres conocedor no tendrás ningún problema para saber a quién me refiero; es un tipo poco atractivo, odioso que siente ser dívino, muchos dicen ser su amigo, pero en realidad hay más detractores, no daré detalles, pero yo entré al Pre Envy, llamado Private tras su invitación personal.
Pero volviendo al detonante Envy; cada viernes ofrecía en su 90% la misma variedad, mientras que el otro 10% se convertía en una especie de diversión para los bien posicionados; pues se sabe que si en Envy no cuentas grupo de amigos consagrados puros no eras nadie, y si no eres alguien en Envy probablemente no serás nadie en el mundo gay del que hablo. Hay debutantes que hacen lo que sea por ser alguien en un mundo como el que estoy relatando, ejemplos claros se pueden ver en "El Harem del Lobo"
El Lobo tiene 45 años y se describe como "muy fresa" en su perfil de Manhunt; es un hombre físicamente limitado pero posee poder y eso es un magneto para jóvenes trepadores que funcionan como una especie de séquito que lo escolta cada viernes. Ninguno debe sobre pasar de 23 años, son delgados, lampiños y afeminados, aunque tiene excepciones; todos bailan alrededor de él canciones de Jeans, ninguno se separa del grupo mientras él está sentado en medio de una gran mesa que abastece de mucho alcohol. El Harem parece hipnotizado, parece como si no hablaran. El Lobo puede intimidarte pues su apariencia es sórdida tanto como su singular grupo de fans.
Pero el Harem es simplemente un ejemplo de uno de los muchos grupos en la alta e intrincada Pirámide Social Neo Gay. El físico siempre es un detonante, y puede ser un factor determinante si se desea escalar posiciones con mayor facilidad, eso me recuerda a un antiguo grupo al que llamaremos: Elite Diggers.
Los Elite Diggers son siempre guapos, atractivos, sexis, no necesariamente inteligentes pero es muy conveniente que lo sean, por lo general son jóvenes que no exceden de los 25; sus orígenes pueden ser variados, algunos nacieron en condiciones limítrofes pero otros quizá no tanto, pues un Elite siempre puede desear mucho más de lo que tiene; por lo general son perezosos y solo piensan en ellos mismos, en lo bien que pueden verse.
Logran conquistar hombres adinerados que saben lo que están comprando; es curioso pues los jóvenes ingenuos creen que engañan a su protector-benefactor ignorando que por lo general están en busca de algo mejor. Como aquella pareja Chichifo-Protector que conozco: No diré sus nombres, pero los veo desde que abrieron Envy: el Protegido debe ser de mi edad, 23 o 24 años, y su Sugar Daddy debe tener 50, y es conocido por todos que la relación empezó hace más de 4 años, gracias a que entrado a sus perfiles de Facebook se nota que el joven la pasa increíblemente bien, viajando por todo el mundo. Y como él hay muchísimos otros, solo falta mirar alrededor, todo lo que pidan se les concede: ropa, accesorios, fama social, tratamientos en la piel, cinturones con grandes hebillas Gucci, todo. El código de conducta ante uno de ellos debe ser reservado es preferible no intimar demasiado, pueden ser simpáticos, nacieron para agradar, pero que no te confundan nunca podrán formar parte de un grupo puro.
Dentro de cada grupo siempre hay uno o más como ellos: Los ninfos, que son aquellos que desde que tuvieron la primera oportunidad frecuentaban los cuartos oscuros de Estados Unidos y Europa, cuando regresaban a la Ciudad retomaban su piel inocente; son jovenes o maduros que buscan sexo en cualquier lugar, su actividad frecuente suele no interferir con su vida social, por lo general se sienten solos y su perfil psicologico es de diagnóstico reservado; sin embargo, puede cohabitar sin ningún problema en cualquier grupo. Muchos pueden tener pasados turbios, conozco un ninfo que estuvo casado, que tiene un hijo y hoy en día se jacta de tener un hombre diferente cada fin de semana, bueno, quizá un poco más que eso.
Pero como en cualquier Ducado, en Envy también existe la Realeza, integrados por guapos y perfectos: Los Regios, que reinan las listas de Facebook y la pista del Envy también. La mayoría vive en un gran closet desean casarse y tener hijos, heredar las fortunas familiares y tener un Retriever, pero que los viernes en la noche podrían usar grandes tacones LV. Se visten lindo, son educados y los recursos financieros son ilimitados, tienen empleos para pasar el tiempo, son R.Ps en los mejores lugares, pero para nada son de la misma clasificación que los comúnes publirrelacionistas, ellos lo hacen porque conocen a la gente correcta, en el momento correcto, ellos son socilités, no es que necesiten al lugar, sino todo lo contrario. Los regios son grandes amigos, uno de los grupos más confiables, aunque destructivos con otros siempre permanecerán relativamente juntos.
Hace meses decidí adentrarme en el verdadero mundo gay de la ciudad, con mi nula experiencia fui conociendo gente, hoy esas primeras conexiones parecen distantes y fui remplazando conocidos con amigos, fui seleccionando a quienes quería como compañeros y entrañables confidentes; a decir verdad las cosas no fueron sencillas, hay arrepentimiento sí, pero valió la pena.
La sociedad gay actual en la que desarrollo el 80% de mis relaciones sociales es feroz y competitiva; muchos se convertirán en hombres que influirán en nuestro País, el futuro que tendrán los homosexuales en gran medida se construye el día de hoy, los cambios, la manera de vivir y participar en la gran sociedad heterosexual a la que estamos sujetos se ven en este presente. Muchos lo ven de manera burda, infantil y poco trascendente, sin embargo, solo creando una verdadera funcionalidad gay, México se dará cuenta de lo importantes que somos, que más allá de las peluquerías y salones de bellezas, de la prostitución y perdición en las drogas, también hay quienes estamos dispuestos a regir un País, a cambiar la manera de ver de cientos de miles de personas, pues a pesar de la superficialidad de mi blog aspiro a crear una sociedad gay sofisticada, inteligente y respetada por todos y cada uno de los mexicanos.
8 comentarios:
Estimado Asistente de Vuelo:
Aún no soy un asiduo lector de su blog y me gustaría en algún momento comentar sus publicaciones de manera regular.
Mis comentarios - le señalo - tenderán a no ser favorables y poco a poco me convertiré en la "Lolita Cortes" de su público lector; trataré de destruirlo y de desincentivar ese interés por escribir que le desarrolló Carrie Bradshaw.
Por lo pronto, únicamente me gustaría comentarle que me parece interesante que haya escogido una profesión como la de un "Asistente de Vuelo" para identificar a su blog. Esto en virtud de que los asistentes de vuelo se caracterizan por tener altos problemas de disfuncionalidad psicológica, la cual deriva de una imposibilidad de tener una vida sedentaria (sin que esta manifestación implique que las personas con vidas sedentarias seamos funcionales) y lo cual se traduce en problemas de promiscuidad, alcoholismo y drogadicción (pensándolo bien, esto no lo consideraría un problema, sino uno de los beneficios de la profesión… es lógico que si te la pasas viajando de Paris a Nueva York o de Miami a Sao Paulo, te la pases en la pura peda y cogiendo).
Adicionalmente, creo que el problema principal de esta profesión es la valoración que se le otorga a la juventud. Los asistentes de vuelo de caracterizan por ser personas jóvenes y tener buenos sueldos; sin embargo, no es una profesión que incentive el desarrollo personal a lo largo de los años. Probablemente signifique mayor status ser un asistente de vuelo que viaje de Londres a los Emiratos Árabes, que uno que vuele del DF a la Paz en un vuelo charter; sin embargo- amigo asistente de vuelo- ambos serán liquidados cuando dejen de ser jóvenes, sin haber estado cerca de la ambición de convertirse en pilotos.
Por último, unicamente le quiero señalar que mi identidad (gcachondo_81) deriva del nickname que utilizaba para chatear en el portal gay de starmedia hace algunos años.
Estimado “gcachondo_81”:
A diferencia de ti, yo sí soy un asiduo lector del blog de Asistente de Vuelo, y lo que a mí me parece interesante, no es una trivialidad como el nombre de la página, ni una somnífera disgregación sobre las bondades o maldades de ser una azafata en nuestros días, sino el hecho de que de frente y sin rodeos manifiestas tu objetivo:
“Aún no soy un asiduo lector de su blog y me gustaría en algún momento comentar sus publicaciones de manera regular.
Mis comentarios - le señalo - tenderán a no ser favorables y poco a poco me convertiré en la "Lolita Cortes" de su público lector; trataré de destruirlo y de desincentivar ese interés por escribir que le desarrolló Carrie Bradshaw.”
Me parece patético que, sin manifestar la causa de tu enojo (por que es evidente que alguna molestia te ha ocasionado), pretendas cerrar un espacio que nuestro amigo Blogger a hecho para compartir sus opiniones y puntos de vista sobre un mundo, del que sólo se habla en la sombra.
Por lo que supongo que es el año de tu nacimiento que pones en tu "nickname", pero más aún por tu desafortunada e insípida perorata sobre la ingenuidad juvenil, la arrogancia de los años y el valor perdido de la madurez, no me parece precipitado aventurarme a pensar que eres parte del grupo de los “mayorcitos” de la sociedad que en mi opinión, tan divertida y amenamente describe nuestro amigo. Lo anterior, no es intrínsecamente malo; pero lo que sí lo es, es que (i) o eres un amargado, triste y desocupado viejo que envidia con nostalgia los años perdidos y desperdiciados de su triste juventud, o bien (ii) alguien de nuestra edad, pero con una inseguridad tal, que un pequeño y divertido blog, que no pretende ser más que un lugar de opinión y pluralidad, te saque a tal nivel de tus casillas, como para que le escribas al autor para amenazarlo de “destruir” lo que escribe, y de “desincentivar ese interés por escribir que le desarrolló Carrie Bradshaw”.
En el primer caso, no me queda más que recomendarte que te guardes (no hay nada más triste que una viejo jugando a ser joven. Recuerda: la muerte gay es a los treinta). En el segundo, lo único que te sugiero es que madurez. Una opinión nunca ha matado a nadie. Yo entiendo que no es tu culpa. Desarrollarte en un país donde la diversidad de opinión es castigada, y la monotonía monolítica de las opiniones neutrales y cómodas es apoyada, hace que tú naturalmente tiendas a ello. Repito, no es tu culpa, pero recuerda que ninguna consecuencia es necesaria en nuestras vidas. Intenta abrir por un segundo tu mente: lee. Te recomiendo un magnífico ensayo de Salman Rushdie; se llama "Is Nothing Sacred?", ahí, con poco o mucho esfuerzo (dependiendo de tus capacidades), podrás aprender sobre la posibilidad de la literatura para mostrarnos otros mundos: libros que abren tu mente. Libros que muestran otros mundos y que te enseñar que una cabeza ajena, ni pensará como la tuya, ni tendrá por que hacerlo.
Así que, mi querido “gcachondo_81”, te informo que nuestro querido Blogger, tiene sus asiduos lectores, y al menos uno de ellos no va a permitir que le canceles este espacio de diversión y amenidades. Espero que estés al nivel, por que si tú piensas destrozar los posts que él haga, yo pienso hacer trizas tus “comentaritos” (sic). Sólo te pido una cosa, “peras con peras, y manzanas con manzanas”, yo sólo discuto con gente de mi nivel. No me hagas perder el tiempo. Espero lenguaje, sofisticación y cultura, de lo contrario, ni te molestes. Pero bueno, en fin. Welcome, it´s gonna be a bumpy ride…
Sinceros saludos,
Alberto (o al menos así me llamo en el blog).
Una afortunada fe de erratas: no es "madurez". Es "madures"....que bueno que tengamos la oportunidad de enfatizar la palabra...
Asistente de Vuelo acepta todas las opiniones y comentarios que se generen.... agradece la atención y el interés generado del público lector.
¡Hola Alonzo!
Finalmente he tenido tiempo para leer la entrada completa y poder comentar como se debe.
Como tú, me interesa mucho la sociología gay chilanga (vamos, que se asume, como tú dices, que hay una sociedad gay) y de hecho he estado empezando a trabajar en algunos proyectitos simultáneamente sobre eso.
Me gustó la entrada, aunque creo que es muy ambiciosa por la cantidad de temas y aspectos de las formas de interactuar del mundo gay que abarca. Tal vez sería bueno hacer una serie de entregas con diferentes puntos a detalle. En fin, vamos, lo que quiero decir es que el tema da para muchísimo, ¿no? Y, de hecho, luego de pasearme en librerías y en internet, justamente hay muy poco análisis de la vida gay del DF. No sé si quieras continuar con ese giro para tu blog, pero, por lo pronto, ¡hace falta!
En lo que definitivamente no estoy de acuerdo contigo es en muchas de tus percepciones sobre el Envy. En efecto, la cadena (o La Cadena jeje) y la ubicación fueron un determinante para que el antro implicara una revolución en el mundo gay capitalino, aunque yo la veo en otro sentido. También creo que muchas de las otras implicaciones que ahí pones están perdiendo de vista la relevancia del antro (en general) para el proceso largo de salida del clóset de un gay normal en una ciudad.
En realidad, con el mismo cariño y relevancia del que te expresas del Envy, yo mismo me expresé del Lipstick alguna vez. Y, siendo honesto, fuera de la cadena no veía yo gran diferencia. De hecho, la clientela de un viernes del Lipstick de 2006 a 2008 era exactamente la misma que la del Envy el año pasado. Los otros días (y el mismo viernes), además, tenían cabida otras personas que en la cadena del Envy serían bateadas por su aspecto físico o arreglo personal (travestis).
De 2000 como a 2004, el antro detonante del sentimiento de pertenencia del mundo gay para mucha gente de la clase media a la alta, fue el Box. Me acuerdo que cuando yo tardíamente comenzaba en el ambiente, había una especie de depresión y nostalgia generalizada por el Box. "¿Eres un gay pos-Box?", decían. Y conozco grupos consolidados y prácticamente clanes de gay que surgieron a partir de ese antro que, también fresamente estaba ubicado en Polanco. Muchos decían que como el Box no volvería a ver un lugar en el que uno pudiera "ser uno mismo", "encontrar a su gente", etc.
Y si nos vamos más atrás, arrabales como el que fue el Penélope o el Taller (que sigue existiendo), fueron, para gente como tú y como yo, una especie de templos que les dieron identidad, amigos, seguridad y espacios de expresión.
El Envy, en ese sentido, es uno más y no es ahí donde está la revolución. La psicóloga Marina Castañeda tiene un libro llamada "La experiencia homosexual," y una segunda parte en los que habla justo de eso, de la relevancia del antro para los hombres gay, sin importar si este es fresa, naco, con cadena, sin cadena, en zona suburbana o en cinturón de miseria. El fenómeno es el mismo: cerrar el capítulo de la salida del clóset con una identidad social y un grupo de amigos que se convierten en una familia.
Pero sí coincido en que el Envy implicó un cambio, una revolución. Yo la veo en un sentido trágico. El mundo gay del Distrito Federal se ha comenzado a ver menos como un ghetto. Esa parte, que sería positiva, se ha traducido en que el mundo gay puede abandonar su condición de minoría donde el rico, el pobre, el gûerito, el morenito, el travesti, la lesbiana, el bisexual, el joven y el mayor, tenían cabida. La "normalización" de la percepción del gay en la sociedad chilanga, ha hecho que lo gay ya no necesariamente una, sino que se puedan aplicar las clásicas separaciones de clase típicas de México. Eso... pues no me parece condenable en sí mismo, pero sí nos habla de la miseria de la sociedad mexicana en general.
El Envy para mí, es entonces, un símbolo de la terrible y dolorosa desigualdad mexicana que hace despiadados actos de racismo, de inhumanidad, de divisiones éticas entre seres humanos como si unos valieran más que otros. Les da a los que necesitan la sensación de "ser escogidos" su premio a cambio de un cóver y precio de la bebida similar (si no es que idéntico) al que te ofrecían otros antros.
Si bien el proceso de división de clases en el mundo gay no empezó con el Envy (el Lipstick, 219 y Living y hasta el Box ya tenían lo suyito), éste con La Cadena, lo consolidó.
A mí, personalmente, me parece lamentable ese mito que tiene mucha de la clientela del Envy sobre que sí existe una selección necesaria a través de la Cadena. De entrada, el desprecio al travesti y al que "no es como uno" me parece, de suyo, de poca calidad humana e innecesaria... pero, sobre todo, esa cadena era inútil. ¿de veras era tan distinto el ambiente del Lipstick, 219, Blackout, etc. al del Envy?
Eso sì, y un punto a su favor. La ubicación del Envy (más que su cadena) ayudó para que los gays de clases altas de las Lomas-Bosques-Vistahermosa-Santa Fe, que tienden a estar en uno de las secciones más conservadoras de la sociedad mexicana ya que son las tradicionalmente educadas por Legionarios de Cristo y Opus Dei, sintieran más sencillo la salida del clóset. Y, bueno, siempre es de celebrarse que lo gay deje de ser estigmatizado en donde sea.
Un saludo, un abrazo y sigue escribiendo (perdón por la extensión).
José Ignacio, primero que todo quiero darte las gracias no solo de leerme sino de hacer un comentario tan interesante y certero.
Creo que diste en el clavo en todo lo que me dices, justifico lo planteado en mi última entrada en dos cuestiones: la primera es mi reciente inclusión al mundo gay, conozco el libro que me recomiendas de Castañeda, quiero leerlo....
Y en segunda quizá es que quise estilizar de la manera en que parece estar escrita (mi entrada) enfatizando ciertas cosas haciendo al Envy una especie de satélite omnipresente en la actual sociedad gay.
Creo que el pasado gay es crucial para que en nuestro presente ser y vivir como nosotros hemos decidido hacerlo se, como tú excelentemente bien lo mencionas "normalice"
Te agradezco muchísimo, y bueno te mandé la publicidad de Asistente porque conozco el pasatiempo que compartimos por escribir. Te mando un gran abrazo y nos vemos en ENVY ;)
Para Jose Ignacio,
He leido tu comment y la verdad es que no estoy NADA de acuerdo contigo!!
Soy un fresita de bosques como dirias tu, q odiaba ir al lipstick o living o cosas peores...
El unico q tenia un mercado similar era el 219 aunq si se veian varios q "sobraban"
Pero bueno yo doy gracias al cielo de q exista ENVY, ya que si de buga voy a antros nice, con gente bonita "people like me" y buena musica, no tengo xq meterme a un congal de catorceava en amberes lleno de horribles y cosas peores..
Si se podra oir q es un retroceso social y bla bla bla pero la triste realidad es que en Mexico somos MUY CLASISTAS Y RACISTAS, desde la conquista donde los espa;oles se juntaban con los otros espa;oles y no invitaban mas q a las mujeres del pueblo que los entretenian...
Entonces como no estamos en europa donde la gente es toda muy similar en cuanto a clase social ( la bendita clase media ) y a gustos, ahi se diferencian por el tipo de musica... Una diferenciacion mas sutil!
Sin embargo si creo que ENVY ha revolucionado muchisimo al mundo gay, es fascinante contemplar cada noche la pasarela de los "regios" como dice el blogger mas los nuevos que hacen cada noche toda una experiencia!
Ademas el ENVY es de uno de los antreros mas importantes del poniente que gracias a su experiencia manejando mercados AAA le da al ENVY la clase y el buen gusto q ningun congal de la ciudad habia tenido antes!!
Para el asistente de vuelo woooow, felicidades!! ame tu blog, las expresiones y sobre todo la forma tan correcta y objetiva casi de una fotografia para captar la escencia de nuestra segunda casa... ENVY!
Bueno, creo que en realidad son muchas más las coincidencias que los desacuerdos con Anónimo.
Sólo quiero aclarar que en ningún momento me referí a la clientela como "fresitas de Bosques", eso lo habrá tomado de otro lado. Soy una persona seria, no hablo con insultos para nadie.
Dice que no está "NADA" de acuerdo, pero coincidimos en que el Envy implicó una nueva opción de antro gay donde se hace selección directa (no espontánea como en 219 o Lipstick) de la clientela, mientras antes no se hacía. Los dos coincidimos, también, en que esto es algo natural a las formas de la sociedad mexicana. Coincidimos en que el antro es un éxito y que promovió la formación de un ambiente gay en lo que llaman "mercados AAA" (no soy mercadólogo).
Aunque tenemos un desacuerdo en que esta selección del Envy efectivamente está haciendo algo que no ocurría en los antros anteriores, nuestro principal desacuerdo parece que está, más bien, en que mientras él lo observa como algo positivo y deseable, a mí me parece lamentable y triste. Él quisiera una aceptación y disfrute de la sociedad mexicana tal y como es, yo soy de los que preferiría no conformarse y luchar por un cambio (por muy inútil que fuera esta batalla).
Saludos.
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