viernes, 27 de febrero de 2009

De Perlas Rosas a Perlas Negras.

Mi abuela era una mujer extraña, era una de mis imágenes más fuertes cuando era niño; era racista, holgazana, caprichosa, egocéntrica, se aburría con facilidad, criticaba con facilidad,  malcrió a sus hijos, no soportaba a sus nietos y su amenidad matutina era beber para olvidar la innumerable serie de enfermedades que día a día le arrancaban la vida. Tenía muchos lemas, hablaba mucho y presumía más de lo que realmente era o poseía; no podíamos acercarnos demasiado, no era cariñosa pero siempre nos daba lecciones. 


Recuerdo el día en que se murió y fue ese, en el que me di cuenta que la quería y que la extrañaría por el resto de mi vida. Aun cuando su ataúd siempre estuvo cerrado, pues una mujer de su clase jamás se mostraría muerta, me la podía imaginar exactamente de la misma manera en la que la veía cada vez que la visitaba: destruida pero perfecta. Se murió y nunca más nadie podrá sustituir su presencia, sus defectos eran únicos y una era terminó el día que se fue, una época en mi vida dejó de existir. 


Años pasaron y el nieto de esa mujer se convirtió en un desclosetado, siempre recuerdo sus consejos, aunque la mayoría tienen un contenido no apto para débiles, y recuerdo el primer día en el que pisé el Envy,  esa primera vez  las cosas eran muy diferentes, aun no conocía a mis mejores amigos, aun me escondía, aun estaba despechado, aun tenía muchas cosas por las que no podía dejar el pasado. 


Lorenzo me acompañó el día de la inauguración, nos estábamos conociendo, aun no estábamos enamorados, tenía algunos cuantos conocidos y el mundo gay me resultaba extraño, pero en Envy la mayoría de las personas me parecían inofensivas. Recuerdo que un día de regreso de Santa Fe pensé en iniciar este blog para hablar sobre lo que pasaba dentro de los cristales de este lugar, y así inició Asistente de Vuelo como tal. 


Es chico, poco atractivo, incomodo para llegar, incomodo para estar, está mal decorado, los sillones están llenos de manchas, los meseros son poco inteligentes, los baños son inmundos, no es vanguardista, se quedaron con los muebles que heredaron del hindoo y es monótono; así es el Envy destruido pero perfecto. 


Y no es que compare a mi abuela con el Envy, pues seguramente regresaría de ultratumba para perseguir mi alma y condenarla por ello,  sin embargo, lo que quiero decir es que con el último de sus viernes en Santa Fe terminará una era, una época en la que las cosas para el mundo gay cambiaron, el Envy no fue vanguardista, pero sin duda le dio un giro por completo a lo que veíamos en México, nos hizo salir del ghetto en color rosa, le dio status al concepto "tengo un amigo gay, y nos invitó a su antro favorito" 


Envy dejará el edificio de Antonio Dovalli oficialmente el sábado 28 de febrero de 09, dice su creador, que regresará muy pronto, pero ¿será igual? aun no estoy seguro, pero de lo que sí estoy es que su recuerdo perdurará un buen tiempo entre los gays de la ciudad, a los que lograban pasar la cadena con facilidad, a los que les costaba trabajo y los que no pudieron entrar. Le llamaron racista, lo era, e incluso el jefe de mi amigo Alberto lo criticó tanto que llegué a pensar que Envy era el Anti Cristo; pero en mi memoria puedo archivar momentos importantes de esta juventud que día a día vivo.


Vendrán nuevos lugares, mucho más espectaculares, los empresarios saben que hay un gran negocio en nuestras carteras, aun con la recesión. Vendrán nuevas propuestas, y quizá hubieron mejores, pero para mí el piso 9 de Dovalli me regaló momentos que nunca podré reemplazar.


Y siempre la recordaré sentada en el único sillón que no la encorvaba más, con oxigeno en su nariz y un cigarro en la mano derecha en la que también llevaba una pulsera de perlas rosas, diciendo disparates. Y siempre recordaré al Envy con sus fuegos artificiales y decenas de meseros torpes mismos que llevaban charolas de perlas negras a mi y a mis amigos, diciendo disparates. 


Una época terminó. Adiós al Envy. 

Quinceañera modelo 1965

Mi padre, amante de la tecnología, siempre me recuerda lo interesante e importante que es vivir en esta época, a la que él, tiernamente le llama "el futuro"; Regularmente pienso en ello y más cuando mi ipod selecciona alguna canción ochentera que me hace pensar en "el pasado" y el que parece ser un flamante presente. 


Mi Ipod Nano modelo 2007, negro de 8GB ha sido mi inseparable compañero, siempre toca lo que tengo en mente en una especie de telepatía digital, sí, es extraño decirlo, y quizá nadie lo entiende hasta que realmente  establece una relación con una caja de apenas 9 centimetros que puede contener toda una vida de música...lo anterior sirve como marco introductor a la siguiente viñeta...


Holiday de Madonna, 3 de la tarde, es en realidad tarde para llegar al trabajo y probablemente el hombre que pone concreto en Circuito Interior no le interesa en lo más mínimo pero el calor es infernal y de pronto... Nano deja de funcionar, podría parecer un corto de energía que se resuelve exactamente 45 segundos más tarde cuando por si mismo se restablece y vuelve a darle música a mis oidos... y dejé que pasaran los segundos pero no respondía,  ingenuamente pensaba que la pila se había terminado y que había sido un error no recargarlo la noche anterior...estuve en silencio los siguientes minutos, no me gustan los locutores de radio. Al llegar a la oficina, casi como un automata conecté mi pequeño ipod de 299 dólares y la magia nunca llegó, mi Ipod estaba "corrupto".


No entendí en un principio; afortunadamente al reconectarle pude restaurar el daño, pero con esto ya habían dos cosas en el dispositivo que fallaban debido al tiempo de uso rudo y continuo, ¿Había pasado el tiempo de gloria de mi Nano de 8GB? 


No fue una opción inmediata pero entré a la nueva y minimalista Apple Store de Altavista, en búsqueda de un probable reemplazo;  sabía de las novedades que la empresa californiana siempre tiene, soy un appleholic, y al acercarme a los nuevos Nanos me di cuenta que son mucho más atractivos que mi actual cajita de música; que a lado de ellos parecía un anciano por lo que después pensé ¿Cuándo tenga 40 años...me sentiré como mi viejo Nano negro?, bueno aunque no creo que sienta mucho, está hecho de aluminio...


Salí con las manos vacías y amando a mi pequeño y anticuado Ipod Nano modelo 2007. Por la noche, Felipe, me invitó a la fiesta de los amigos TOP de Alberto, nuestro intelectual y estudiado amigo. Alberto es un joven abogado que está entrando en el difícil mundo de las leyes financieras, es ambicioso y a veces resulta ser pesado, sin embargo, no es difícil encariñarse de su agrio sentido del humor. 


La fiesta sería patrocinada por un escultor muy importante, del que no diré el nombre, y a ella asistirían un ala muy destacada de closetjetseros y sus amigos o amantes o boy toys del momento; el dress code era simple: "Todo es Negro". Lorenzo y yo nos veríamos para cenar, mientras que Felipe llegaría más tarde junto con nuestro amigo Mauricio, farandulero y hoy miembro de producciones de televisión. Juntos, manejamos en caravana hasta lugares muy lejos de nuestros dominios, la Colonia Roma, que en su parte norte es un sitio inhóspito y de noche no es precisamente el lugar más pintoresco, los minutos pasaron y no lográbamos ubicar el sitio, sin embargo, las filas de coches alemanes y guaruras armados hasta los dientes nos dio una pista de que habíamos por fin llegado.  


Nerviosos, cuatro homosexuales perfectamente vestidos en negro caminamos unas calles hasta la Casa-Estudio del artista en cuestión, el lugar es minimalista y poco llamativo por fuera, pero al traspasar la enorme puerta de metal dos enormes cabezas de tres metros dan la bienvenida a la poca iluminada fiesta All in Black. Dentro nos tomó poco tiempo para toparnos con las únicas caras conocidas, Alberto, su compañero de trabajo y amigo Juan, que traía de la mano a su novio, un maduro cuarentón, abogado y muy exitoso... Nos saludamos y Juan nos introdujo a las entrañas del momento. A los pocos minutos  estábamos familiarizando con el lugar, empresarios, hijos de ex presidentes, abogados y artistas, de los de verdad no como los de Televisa y así. 


Aun cuando ninguno de nosotros rebasábamos los 25 de edad nos sentíamos completamente fuera de lugar ajenos en una fiesta en la que el 80% habían nacido en los 60; Droga, alcohol y excesos nos hicieron darnos cuenta que no estábamos encajando del todo, por supuesto los hombres eran guapísimos y seguramente interesantes  pero por un momento me imaginé veinte años en el futuro ¿Era eso lo que quería de mi vida adulta? ¿Ir de una fiesta como esa a otra, en la que intercambias a tu nuevo juguete de 20 años por uno más joven? ¿Donde las drogas y el sexo controlen mis emociones? Y aun cuando vivo épocas de desenfreno  pienso en ¿Cuándo se es demasiado viejo para no pensar en el futuro?


Lorenzo, Felipe, Alberto y yo decidimos marcharnos y no saber más de la fiesta que bien pudo convertirse en orgía...conjetura a la que llegamos tras que, Mauricio, que no aparecía nos confesó que estuvo a punto de involucrarse en un Menage a baño. ¿Cómo seremos en veinte años? me preguntaba de regreso a mi refugio gay en Bosques de las Lomas...Alberto, en su lucidez alcohólica mencionó algo que hasta hoy pienso "nos quedan pocos años de vida gay, en la que tenemos que encontrar a alguien con quien compartir nuestras vidas"


El mundo gay cada vez es más complicado y sus ramificaciones son más difíciles de lo que pensé, probablemente hoy me preocupo más por mi futuro que antes, aunque en realidad la pregunta siempre ha sido constante ¿Qué tipo de gay quiero ser? Tras la All in Black lo menos que deseo es convertirme en una quinceañera por el resto de mi vida, pero no sé si hago todo lo necesario para no convertirme en ello. Me reconforta saber que los forever youngs que conocí son de épocas diferentes a la mía,  pienso en ellos como hombres que por el tiempo su sistema simplemente se corrompió...confió en que la nueva generación tenga una programación distinta. 


Las semanas siguieron pasando, aprendí a vivir con mi Ipod que constantemente se corrompe y borra todo el contenido, aprendí a no usar el hold y acostumbrarme a sus deficiencias, me rehuso a cambiarlo por el púrpura de 16GB, aunque nunca se sabe. Vivo el presente como un constante del pasado, uno difícil, que día a día visualizo más lejano, mi futuro se construye a partir de una reprogramación que me hace sentir completo, como nunca antes. 

miércoles, 18 de febrero de 2009

Mercado de Carnes

Entre blusones fosforesentes, bufandas de dos metros y ropa vintage, Lore, mi mejor amiga y yo estábamos inmersos en una intensa charla mientras buscábamos outfits en nuestra tienda favorita (de ella y mia como amigos) American Apparel; sin censura alguna me relataba detalladamente todas y cada una de las ventajas que tenía su ex novio Jorge, por el que tanto sufrió; y yo claro, siendo un gran sociólogo con especialidad en intimidad femenina (wink) me percaté que mi amiga extrañaba las bondades de su ex en los terrenos amorosos refiriéndome, claro, a la cama; días atrás la muy cándida Lore me había platicado de un nuevo hombre en su vida, al que llamaré Mauricio Loza; Mau parecía ser un individuo perfecto, y aunque no tenía una imagen física de él en la cabeza, por los detalles que ella esbozaba, lo imaginaba casi un Dios, mitad griego mitad turco, fuerte y varonil, pero educado y amable en una mezcla extraña entre mortal y divino. 


Lore, al salir del vestidor en un mini vestido color púrpura que poco dejaba a la imaginación le pregunté por Mau Loza, ella con una mirada un tanto desilucionada, un tanto abochornada prefirió introducirme al vestidor para contarme la verdad sobre el casi dios; resulta que Loza a pesar de ser en teoría un super hombre, no solo era malo en la cama sino que su "tamaño" era en realidad muy por debajo del promedio fuera de Asia, claro; asentando con la cabeza, comprendí el predicamento de mi mejor amiga y en ese momento pensaba en reprimirla, pero no lo hice. En la caja esperábamos a que el problema con una tarjeta dorada American Express se resolviera, pero parecía que su propietaria , con una gran bolsa de artículos vintage tendría que irse con las manos vacías, pues al parecer su carta de presentación no estaba siendo aprobada; avergonzada pidió que volvieran a deslizar el plástico, la cajera vestida en American Apparel de pies a cabeza siendo casi un personaje salido de Napoleon Dynamite, le decía, amable, que estaba sobre girada; molesta, la mujer de la AmEx dorada sacó otra golden de su bolsa, volteó a vernos y dijo "esta crisis". 


Lore se marchó junto con su vestido púrpura XS y yo de regreso al gran edificio color arena en el que trabajo pensaba en Mau Loza, su pene y la crisis internacional, entrando a mi oficina, que es como un avispero agitado con gente yendo y viniendo con papeles en la mano, me senté detrás de mi maquina personal, misma de la que escribo en este momento, y empecé a revisar las noticias y parece que todos los días nuestra crisis y los mercados mundiales parecen seguir a la baja, tanto como las acciones de Mau Loza para Lore. 


Como cada fin de semana yo, junto con mi G-Squad, estábamos en nuestra platica para actualizarnos cuando, en medio de la pista, durante una canción de Kylie pude reconocer a un antiguo ligue, un treintañero judío, al cual me presentaron en febrero, y mismo que tenía la fama de ser dimensionalmente destacado y que era un gran amante, salí con él por dos semanas, y no mentiré fui seducido por la fama que tenía, sin embargo, mientras más lo conocía, menos ganas tenía de estar con él, lo saludé breve y escuetamente y volví a la mesa de mis amigos. 


A la mañana siguiente, y mientras desayunaba-comía en mi casa pensé en la crisis en los mercados bursátiles como una constante en cada aspecto de la vida cotidiana; ¿será que en tiempos de poco dinero, la gente también prefiere enfocarse en cosas con más plusvalía que el simple amor?


¿Quién dice qué vale en alguien? ¿Es el dinero? ¿Es la imagen física? ¿Es el tamaño del pene? ¿Es su reputación dentro del complejo mundo gay? Cada noche en Envy o en Made o en cualquier antro me topo con gente nueva, con el mismo estilo, muchas veces con las mismas aspiraciones dentro del ambiente... Es difícil encontrar gente especial cuando llegas a un matadero en donde la mayoría pretende ser alguien que nunca será... En este tiempo he aprendido que aunque cuesta trabajo encontrar a grandes compañeros, lo puedes lograr siempre y cuando los verdaderos valores sean la pesa que mueve la balanza. 


Lorena por fin regresó con Jorge , después de meses de sufrir y llorar por él, paradogicamente el vestido morado XS de American Apparel funcionó, pues se vieron en una fiesta y terminaron en la cama de los padres del dueño de la casa.