miércoles, 30 de julio de 2008

Fade a Negro.

(Nunca fue publicado en su fecha original)


Guillermo había alcanzado, lo que para él, era el éxito personal, se estaba convirtiendo en un solicitado director de comerciales, sus negocios pintaban para bien y lo más importante era que había conocido al amor de su vida: Alejandra, con quien se casó hace apenas un año y once meses. El storyboard que había planeado durante años parecía llevar buen ritmo, sin percatarse que en medio de la acción estaba su fade a negro. 


El viernes, durante un poco saludable desayuno, mi madre me tenía todas las nuevas de nuestros conocidos, parecía impaciente en decirme lo que seguramente sería un buen ataque para alguna de mis tías, a las que detesta tanto, sin embargo, esta vez no parecía estar regodeándose de gusto por lo que me iba a contar; y es que el esposo de Ale, la mejor amiga de mi hermana, había muerto tras un extraño y súbito paro respiratorio; para mí fue shockeante por diversas razones, la primera era su edad, su nuevo status pero sobretodo estaba sorprendido por Alejandra, de la que contaré un poco más adelante. 


Esa tarde salí con Lorenzo, el altón que conocí en Altavista 147; debo decir que hay algo que me intriga en él, probablemente sea su extraña posición dentro y fuera del closet, pues aunque puede ser abierto en algunas cosas, en otras prefiere la total solemnidad; y caminábamos por Reforma a la altura del Museo Rufino Tamayo mientras le contaba del duelo en mi casa; tras el relato, acongojado, solamente pudo sentir pena por la pobre amiga de mi hermana. 


Como era natural asistimos a los funerales de Guillermo pero la mañana no ayudaba, parecía que el estado del tiempo estaba de lado de la mala suerte, llovía como últimamente lo ha estado haciendo en la Ciudad de México. En el funeral había un montón de caras conocidas, todos parecían sentir un profundo dolor por un hombre que según dicen era todo corazón, al ver una fotografía suya recordé la ultima vez que lo vi: mi hermana, Alejandra y su esposo tenían unas ganas incontrolables de conocer el Patrick Miller, club al que asistía con regularidad entre marzo y abril; recuerdo que Guillermo me ofreció participar en alguno de sus proyectos; era un tipo calmado, quería mucho a su mujer, la mejor amiga de mi hermana. Tras el flashback volví a la realidad, y debo decir que nunca me han gustado los funerales, no puedo con el dolor, solo he ido al de mis abuelos. De entre la gente apareció Ale a quien conocí cuando ella tenía unos 13 años,  recién se había mudado a la casa de la mejor amiga de su madre, la que había muerto unos meses atrás, sin embargo, a mis ocho años  de entonces poco entendía  la muerte o los duelos o pensar en que alguien se te fue para siempre. 


Lorena, mi amiga, pasó a mi casa el domingo por la tarde y me habló sobre el que ya bautizó como "El duelo y Resurrección" no puede olvidar a Jorge, su ex,  aunque tiene que hacerlo para después iniciar su proceso de sanación,  y traté de comparalo pero no  era imposible, pues Guillermo y Jorge eran muy diferentes. ¿Cuánto dura el duelo de una relación con alguien que nunca te quiso de verdad? recordé mi duelo tras la abrupta ruptura con mi ex, reviví el gran vacío que sentí cuando me dijo que no había podido enamorarse de mi, y el tiempo que desperdicié produciendo su glorioso regreso tras un milagroso cambio de parecer me buscaba en medio de  una tormenta gritaba que no me marchara pues no podía vivir sin mí, que me amaba y que nunca me dejaría, fade a negro. 


Durante 8 meses esperé algo que nunca ocurriría, tras varios intentos, tras noches larguísimas en las que el hueco en el estomago se hacía más grande y el vacio en mi corazón era insoportable, decidí enterrar cada recuerdo y cada cosa que me lo recordara, había soñado con un fantasma que en vida no había querido estar conmigo, y decidí de una vez por todas vivir mi duelo. Hoy mi hermana habló por teléfono conmigo mientras me encontraba escribiendo el que sería el blog número cuatro, le pregunté por Alejandra y me dijo que estaba más tranquila: -Me contó que fue tan feliz en este tiempo que no le importaría volver a sentir este dolor con tal de volver a vivirlo-  aseguró Ale. 



Hay gente a la que nunca olvidaremos, gente a la que no podremos borrar aunque queramos, siempre viviremos duelos, pues siempre hay comienzos y finales, pero lo interesante es vivir intensamente en la búsqueda de la felicidad aunque dure un breve lapso, aunque dure un parpadeo, pues son esos instantes los que siempre nos acompañarán.  


Fade a Negro. 


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